Cuatro guapos jovencitos envueltos en papel de aluminio juegan a desenvolverse unos a otros para revelar sus grandes palitos de caramelo y sus suaves peras redondeadas... Parece un postre apetitoso a punto de ser consumido, pero todavía le falta algo a esta bonita receta para chicos: ¡una buena dosis de crema hecha por ellos mismos!