Uno está haciendo su rutina diaria de footing, el otro se relaja en una hamaca. Se ven... una sola mirada es suficiente para saber que ambos son un pedazo del otro. El corredor saca su polla seguido de su nuevo amigo. Los espléndidos sementales jóvenes se enzarzan en una tórrida sesión que no querrás perderte. ¡Compruébalo!