A diferencia de la mayoría de los chicos de su edad, este travieso gay sólo quiere que se lo follen hombres. Para excitarle, el macho tiene que tener más de cuarenta años. Le gusta entregarse a tíos maduros: sabe que puede soltarse, que le tomen la mano y excitarse como una perra. Eso es lo que va a pasar con este machote de 43 años que le va a hacer chupar su gran polla, le va a dar con el consolador y le va a follar como una buena zorrita.